LEGO – Mucho mas que un juego de niños.

Los orígenes de Lego se remontan a una carpintería familiar de Billund (Dinamarca), fundada en 1918 por Ole Kirk Christiansen. Cuando ese negocio se vio afectado por la Gran Depresión, empezó a fabricar muebles de menor tamaño y desde 1932 se dedicó en exclusiva a los juguetes de madera. Dos años más tarde renombró la nueva empresa como «Lego», un acrónimo del término danés Leg godt («jugar bien»),​ y la marca se hizo muy popular entre la población local porque los juguetes de madera eran más accesibles que los importados de metal, más difíciles de adquirir durante la Segunda Guerra Mundial.

A raíz de una serie de problemas en la producción maderera, Ole Kirk pasó a producir juguetes de plástico en los años 1940 con máquinas moldeadoras por inyección. Inspirados en los bloques de construcción de la empresa británica Kiddicraft,​ la familia Christiansen comercializó sus propios ladrillos de plástico (Lego Mürsten) a partir de 1949, con vivos colores inspirados en los cuadros de Piet Mondrian.​ El sistema apostaba por la creatividad del niño, por lo que al principio no se incluían manuales de instrucciones. La clave de Lego llegó en 1958; ese año patentaron un «sistema de enganche» con tubos bajo el ladrillo que permitía ensamblarlos de forma estable, adoptando toda clase de combinaciones. Tal fue su éxito que el hijo de Ole y sucesor, Godtfred Kirk Christiansen (1957-1979), descontinuó todas las colecciones de madera para centrarse exclusivamente en el plástico. Tiempo después sería sucedido por su hijo Kjeld Kirk Kristiansen (1979-2004).

Los bloques de ladrillos se fabricaban al principio con acetato de celulosa. A partir de 1964 se adoptó el plástico ABS, que no es tóxico y aguanta mejor tanto el calor como la decoloración. Y desde los años 2010 trabajan solo con bioplásticos.

La empresa se consolidó en el mercado europeo a comienzos de los años 1960. Su presencia en los Estados Unidos se vio limitada al principio por una asociación fallida con Samsonite, pero cuando el contrato expiró en 1973 los daneses asumieron el control a través de una filial, Lego Systems Inc., que en menos de dos años superaría los 100 millones de dólares en ventas. Por otro lado, en 1968 se inauguró el parque temático «Legoland» en Billund, con 625 000 visitantes en el primer año, y al poco tiempo se abrieron sucursales en otros países.​ La suma de todas estas operaciones representaba un 1% del producto interior bruto de Dinamarca en la década de 1970.​ Las aportaciones más destacadas para la industria fueron las colecciones temáticas, la línea preescolar Lego Duplo, y la introducción de la minifigura en 1978.

En 1981 la patente de bloques de construcción de Lego había expirado, lo que llevó a otras jugueteras a imitar su modelo con opciones más económicas, tales como Super Blocks (Tyco), la española TENTE (Exin) o la argentina Rasti. Por esta razón Kjeld Kirk apostó por la investigación y desarrollo de nuevos modelos, entre ellos la línea adulta Lego Creator Expert, los juguetes de robótica Lego Mindstorms y la serie Bionicle, que le permitieron aguantar el tipo hasta mediados de la década de 1990, cuando ya no supo hacer frente a los cambios del sector juguetero y la emergente competencia de los videojuegos. Después de que en 1998 registrase las primeras pérdidas de su historia, Lego lanzó nuevas colecciones y licencias oficiales sin éxito comercial, lo que les condujo a un descubierto de 287 millones de euros en 2004.

Ese mismo año los Kristiansen confiaron la presidencia a Jørgen Vig Knudstorp, el primer consejero delegado de Lego que no pertenecía a la familia fundadora.​ El nuevo responsable mejoró las cuentas mediante la deslocalización de parte de la producción, la venta de los todos parques Legoland al grupo Merlin Entertainments,​ y la recuperación de las colecciones de construcción más rentables con títulos orientados a un público adulto. Por otro lado, se llegó a un acuerdo con Warner Bros para lanzar películas y series de televisión basados en los productos de la marca, entre ellos The Lego Movie y Lego Ninjago, que tuvieron buena acogida en taquilla.​ En 2015 Lego superó a Mattel como la mayor juguetera mundial en ventas.